A FONDO CON LAS DOCE CANDIDATAS DE
MISS NICARAGUA 2003

Arlen Solórzano

Espigada como una exuberante rama de trigo, Solórzano es de las chavalas que se empecinan con sus metas. "Soy de Managua. Tengo una hermana y curso el quinto año de Arquitectura.

Desde los 14 años estoy en el modelaje porque siempre me pareció que las Misses eran modelos. Aunque desde el 2001 vi que también eran intelecto. Por eso decidí prepararme en el aprendizaje del idioma inglés y en artes plásticas.

No necesité ir al gimnasio porque soy flaca de naturaleza y siempre cuido mi apariencia personal, sobre todo mi cabello. Aunque confieso que al principio me sentía insegura por la competencia.

Sin embargo, mi personalidad y carisma fueron suficientes para romper con esa debilidad, porque soy de las que pienso que no basta una sonrisa para cautivar, también se requiere simpatía y confianza en sí misma.

Espero ganar el cetro y llegar lejos. Tengo a favor muchas cosas: mi preparación intelectual, la confianza que transmito porque no le tengo miedo a nada y no me intimida nada.

Lo único que tengo en contra, quizás sea lo expresiva que soy ya que hasta los problemas reflejo en mi rostro y eso puede percibirse como nerviosismo e inseguridad.

De no ganar, seguiré con mi carrera. Llevándome la ventaja de que he crecido como persona y he aprendido a aceptar críticas. Sin contar a mis once lindas amigas.

Pero de momento me interesa dar lo mejor. Por eso la noche de la elección me encomendaré a Dios y luciré más radiante, más segura", precisa.


Christian Estrada

Una de las más sofisticadas, Estrada es de las muchachas que no pone "peros" al trabajo. "Nací en la capital, soy la mayor de cuatro hermanos y soy Licenciada en Mercadeo y Publicidad.

Esta es la primera vez que participo en un certamen de belleza. Decidí hacerlo porque estoy segura que el concurso me permitirá proyectarme. Es decir, de alguna manera seré conocida en buena parte de la ciudad capital y eso me permitirá conseguir mejores puestos, profesionalmente hablando.

Además el concurso te hace ver más glamorosa, viajás mucho, recibes un buen trato porque los patrocinadores hasta regalos te dan y sos el centro de atención. ¡Estas son sus otras bondades!

Mi meta es ganar el certamen o quedar entre las cinco finalistas, por eso desde que me inscribí en el concurso me habitué a soltarme el pelo y a cuidar mi alimentación, evitando las grasas y la comida chatarra.

Si gano, me luciré en el exterior. A favor tengo mi espontaneidad. Tal vez el único punto en contra es mi excesiva expresividad, que fácilmente queda al descubierto en mi rostro.

Pero eso puedo controlarlo al igual que el temor de viajar sin mi familia. Sino gano planeo prepararme para mi promoción de egresada que acontecerá en mayo.

Aunque a la fecha lo que me interesa es rezarle a Dios, a Jesús, a María y a todos los santos para lucir bien en la gran noche. Ya que quiero brillar, mostrándome más confiada, sonriente y súper desenvuelta en pasarela", aclara.


Claudia Salmerón

Exótica y acogedora, Salmerón se distingue, sobre todo, por su elocuencia. "Nací en la capital. Soy la tercera de siete hermanos y Licenciada en Economía y Ciencias Políticas, con un postgrado en Administración de ONG.

Para serles honesta el sueño de ser una Miss, es reciente. Dos meses atrás la mamá de mi mejor amigo me motivó tanto, que acabé decidiendo participar porque amo mi país y me siento muy orgullosa de ser nicaragüense.

Aparte de que a toda mujer le gusta resaltar y me pareció que yo tenía cualidades para lograrlo. De forma que inicié mi preparación física e intelectual que incluyó visitas diarias al gimnasio, adquisición de conocimientos en todo lo referido a cultura y un fortalecimiento de mi autoestima.

Voy tras el cetro, con la meta de llegar como elefante y no como hormiguita a Panamá, donde acontecerá Miss Universo 2003. Así es que de ganar, haré bulla y seguiré apoyando a los niños con baja autoestima.

Tengo a favor mi fuerza de voluntad, mi carácter fuerte, los planes de engrandecer Nicaragua, mi figura, mi perfil, mi honestidad, mi seguridad y espontaneidad. En contra ¡nada!

Si después de todo, no lo logro continuaré mi trabajo con ONG, con la ventaja de haber conocido más mi país: su gente, sus recursos; llevándome la amistad de once lindas mujeres.

Aunque de momento, sigo encauzándome en la meta de ganar. Estoy encomendándome a Santa Teresita porque espero salir como una potranca suelta durante la noche de la elección", enfatiza.


Hailey Britton

Soñadora y perseverante, Britton es de las chavalas que se imponen metas. "Provengo de Bluefields, soy la penúltima de ocho hermanos y estudio Filología y Comunicación.

Desde los diez años sueño con participar en eventos de belleza, por eso me inscribí en el concurso de Miss Nicaragua.

Y me pareció que a los 21 años era buen momento para vivirlas. Por eso me preparé haciendo más ejercicios, tomando bastante agua y alimentándome de forma más balanceada.

Mi meta es ganar el concurso porque sé que puedo representar bien al país. Una vez con el triunfo tengo en mente inclusive apoyar a los niños pobres o desamparados.

A favor tengo mi experiencia como modelo; mi desenvoltura ante el público, porque soy una presentadora de televisión y mi figura. Y no tengo absolutamente nada en contra.

Si no lo logro, voy aprovechar la gente que he conocido por medio del concurso; terminaré mi carrera y me propondré trabajar en los medios con cobertura nacional.

Sin contar que llevaré conmigo una experiencia bonita, once buenas amigas y nuevas relaciones.

Pero hasta el momento, lo que me interesa es luchar por ganar. Voy a encomendarme a Dios para que me ayude en mi objetivo. Aunque no necesitaré de ningún truco la noche de la elección porque con mi desenvolvimiento y presencia bastará", indica.


Heidi Robelo

Decidida, Robelo nunca se deja amedrentar por nadie ni por nada. "Soy de Managua, hija única y estudiante de la carrera de Administración de Empresas.

La verdad es que participar en Miss Nicaragua no fue algo premeditado. Es más, hace como dos meses mis compañeros de trabajo y familiares me convencieron para participar. Al principio la idea no me pareció porque nunca he estado en concursos de belleza, pero después pensé que era una buena forma para enfrentar mis temores.

Además me decidí porque pienso que este es un título que te sirve para ayudar a los demás.

Desde entonces guardo la línea, porque antes pesaba 160 libras. Espero ganar la corona y poner en alto el nombre de mi país. Mi idea es mostrar una imagen positiva de nosotras.

A favor tengo mi nivel intelectual, mi seguridad y fuerza de voluntad. En contra, nada, ya que soy de las que piensa que el que quiere puede. Si no logro el triunfo seguiré con mi vida: estudiando y trabajando como agente de ventas.

Pero eso sí, me iré con un crecimiento personal porque aquí uno se descubre, se desinhibe y vive una competencia complicada con muchas emociones en juego porque por un lado evoca la amistad, la solidaridad y por otro el ego.

Sin embargo, pienso en ganar. Me estoy encomendando a Dios, para impactar con mi sonrisa", cuenta.


Jamila Abdalah

Extrovertida y con los ánimos a flor de piel, Abdalah es de las que irradia optimismo hasta por los poros. "Vivo en Managua, tengo una hermana de padre y madre, y diecisiete hermanos sólo de padre.

Actualmente estudio Ingeniería Industrial y Sistemas. Desde hace dos años sueño con ser una Miss, especialmente por el trato de reina que una recibe y por la atención que brindan los patrocinadores del concurso.

Aunque tuve que esperar llegar a la universidad para no quedarme atrás en cuanto a preparación se refiere. Para este certamen me he preparado leyendo, sobre todo, los periódicos y haciendo ejercicios a punta de caminatas ¡mi ejercicio preferido!

Aspiro a quedar entre las cinco finalistas del concurso. Tengo a favor mi personalidad, mi sonrisa, mi simpatía; mi experiencia en el modelaje ya que hasta he sido portada en algunas publicaciones nicaragüenses; y mis ganas de triunfar.

En contra, quizás mi capricho. De hecho si gano, voy a dar lo mejor de mí. Aunque si no lo logro pienso seguir con mis estudios universitarios, conservar la amistad de las once candidatas y continuar modelando en la Agencia de Modelos Silhuetas.

Llevándome conmigo la ventaja de haber vivido una experiencia que nunca en mi vida podré repetir, buenas relaciones y enlaces con los patrocinadores del certamen.

Pero ahorita en lo que más pienso es en obtener un lugar. Me estoy encomendando a la Virgen del Carmen para que me ayuda a verme más segura, sin nada de nervios y sonriente", apunta.


Karen Paola Galo

Dueña de una alta autoestima, Galo es de las chavalas que nunca piensa en el fracaso. "Soy leonesa, la segunda de cinco hermanos y con estudios en la carrera de Arquitectura.

Desde hace siete años sueño con convertirme en Miss Nicaragua, porque es uno de los eventos más importantes del país. Incluso amigas que ya participaron en el certamen me lo recomendaron porque en él se viven experiencias maravillosas.

Por eso me he preparado intelectualmente sin escatimar esfuerzos, tomando como referencia a Ligia Cristina Argüello, Miss Nicaragua 2001 y a Marianela Lacayo, Miss Nicaragua 2002, de quienes tomo sus consejos, entrevistas y experiencia.

Mi idea es ganar y dar lo mejor de mí en este certamen. Sé que no tengo nada en contra. Pero a favor innumerables cualidades ya que soy luchadora, centrada, segura, esbelta, atractiva y con grandes deseos de superación.

Incluso si quedara como finalista la gente podrá ver en mí, las ganas de sobresalir en el exterior, porque esa es una de mis grandes metas. Si no gano lugar alguno seguiré con mis estudios, contando con la amistad de once candidatas; con nuevas relaciones de gente importante; con popularidad; proyección; y nuevos conocimientos.

No obstante, lo que más me interesa en estos momentos es concentrarme en el evento, encomendarme a Dios sobre todas las cosas para sobresalir entre las demás.

Mi truco para la gran noche, es mostrarme con seguridad. Sobre todo en pasarela y a la ahora de desenvolverme frente al público, así me verán", comenta.


Marisela Rodríguez

Una de las más sensuales, Rodríguez se caracteriza por su paciencia y buena vibra. "Provengo de Ocotal, Nueva Segovia. Soy la número cuatro de seis hermanos.

En estos momentos estudio Ingeniería en Sistemas. Desde el año pasado me entró el sueño por convertirme en Miss Nicaragua por todo lo que se vive: desde viajes hasta nuevas experiencias.

Inclusive me animé a participar porque vi que era fácil entrar al concurso, no se requería de muchos papeles. Además, a mí desde hace ocho años me fascina el modelaje y todo lo relacionado a la belleza.

Por eso tengo conocimientos sobre las misses que ha tenido el país, especialmente en eso me preparé para este certamen. No necesité ir al gimnasio porque siempre he sido delgada.

Espero llevarme la corona y hacer mucho por Nicaragua. Inclusive si gano tengo en mente trabajar con niños pobres y ayudar en lo que sea. Tengo a favor mi popularidad y el hecho de que el concurso nos favorece a todas, sin excepción.

En contra, sólo la falta de apoyo moral. Si no obtengo la corona ni ningún lugar pienso dedicarme al modelaje en la Agencia de Modelos Silhuetas, continuar mis estudios y promocionar el concurso Miss Ocotal en mi ciudad.

Con la gran ventaja de haber adquirido nuevos conocimientos y nuevas relaciones a través del certamen.

Aunque en estos días estoy enfocándome en mi preparación final, por eso me estoy encomendando al Divino Niño. Ya que espero lucir sonriente, segura y natural en la elección", advierte.



Maritza Silva

Jovial y sencilla, Silva se declara nacionalista de pura cepa al punto que es una apasionada por la cultura nicaragüense. "Soy de Granada, la penúltima de siete hermanos y una estudiante de la carrera de Administración de Empresas.

Siempre soñé con ser una Miss. Pero tuve que esperar a cumplir los 18 años para inscribirme en el concurso, gracias a Dios con el apoyo de mis padres.

Para mí el certamen es útil porque se conocen nuevas culturas, nueva gente y te da la oportunidad de representar al país dignamente. Como todas, espero ganar el concurso y para eso he adelgazado con dietas a base de ensaladas y agua.

Por otro lado me he dedicado a leer cosas referidas a la cultura nicaragüense, para no deslucir.

En contra, sólo el color de mi piel porque usualmente en el país las que ganan concursos como estos son morenas, por eso de la idiosincrasia... Pero yo sé que perfectamente representaré a la mujer nica.

Si no gano, continuaré con mis estudios e intentaré conseguir un trabajo para ayudar económicamente a mis padres, llevándome conmigo la linda experiencia, a once buenas amigas y nuevos conocimientos.

Por lo pronto me encomendaré a la Virgen de Guadalupe para controlar los nervios durante la elección, porque ese día espero cautivar al público con mi naturalidad y sencillez", detalla.


Marynés Arguello

Glamorosa, Argüello se destaca por su recato y autonomía. "Soy de Managua, la mayor de cinco hermanos y egresada en la carrera de Mercadeo y Publicidad.

Desde los diez años, jugaba a ser una Miss. Pero hasta los 23 decidí aventurarme en el concurso de Miss Nicaragua porque con los años percibí su buena organización.

Este es el segundo concurso de belleza en el cual participo. Y creo que este certamen es una gran oportunidad para dar a conocer una imagen positiva del país, más allá de los escándalos políticos.

Intelectualmente me he preparado en todo. Asisto al gimnasio y tomo mis descansos. Mi finalidad es ganar el cetro y convertirme en una Miss Universo, porque espero sobresalir y quiero que el país sobresalga.

A favor tengo mi experiencia en el modelaje y en el escenario porque también soy bailarina. Así como mi personalidad y mi buen corazón. En contra, quizás el temorcito que da el participar en concursos de gran envergadura.

Pero me siento segura. Si no logro la corona seguiré estudiando, porque me fascina diseñar ropa, llevándome conmigo toda la preparación que te brindan en el certamen y que te vuelve más segura, más glamorosa y mejor interiormente. Aparte de las once buenas amigas.

Estoy dirigiendo mi energía positivamente porque quiero ganar. Voy a encomendarme a Dios y a la Virgen para lograrlo. En la gran noche espero conquistar con una alegría desde muy dentro", sostiene.


Miriam Zúniga

Con un misterio a flor de piel, Zúniga es de las jóvenes que no se dejan vencer por nadie. "Vivo en Managua, tengo un hermano menor y curso el cuarto año en Ingeniería en Sistemas.

Para serles sincera en mis metas no estaba el participar en este certamen, aunque ya tengo cierta experiencia en eventos de belleza. La verdad es que fue una decisión rápida, de hace tres meses, que tomó por sorpresa a toda mi gente.

Decidí figurar entre las candidatas porque en los concursos anteriores me fijé que no sólo contaba la belleza física sino también lo intelectual y eso me pareció interesante, porque crecés interiormente.

De manera que me he preparado en el gimnasio, más de una hora por día; he recorrido el país junto a mi familia; he leído libros de literatura y sobre aspectos de la vida internacional.

Mi fin es ganar la corona, sobresalir en el concurso de Miss Universo 2003 e ir más lejos de donde llegó Ligia Cristina Argüello, Miss Nicaragua 2001.

En esto, tengo a favor mi personalidad. Y en contra, tal vez mi timidez que en estos certámenes puede ser un arma de doble filo. Si no lo consigo pienso meterme de lleno en mi carrera y después especializarme con algún postgrado, sin dejar de participar en concursos de belleza.

Sin embargo, tengo una mente positiva y me encomendaré a Dios para lograr mi objetivo, porque quiero aparecer enérgica, arrolladora en la noche de la elección. ¡Voy a echarlas todas!", confiesa.


Nadia Martinez

Atractiva y con una sensibilidad sin límites, Martínez sobresale por su vitalidad. "Soy de Managua, la número dos de cuatro hermanos y con una hermana gemela.

Estudio Administración Turística y Hotelera. Desde los diez años tuve la idea de ser una Miss Nicaragua, incluso hasta hice un pacto con mi hermana en aquel entonces.

Sin embargo, hasta los 22 años me decidí involucrar en el concurso porque quiero conocer más mi tierra. Además, este certamen te ayuda a madurar, a conocer nueva gente y te permite hacer nuevas amistades, como las once candidatas.

Mi preparación no ha implicado mucho porque desde niña estoy involucrada en el mundo del modelaje y de la fotografía. Como todas las concursantes, espero ganar aunque si lo logro estaré triste por el resto.

Mi interés es llegar hasta donde se pueda y cambiar la opinión internacional sobre el país. Planeo cambiar esa mala imagen que en el exterior tienen de Nicaragua, dar a conocer lo positivo que tenemos, ayudar a los niños pobres y combatir la pobreza.

A favor tengo mi experiencia, mi carisma, lo sociable y desenvuelta que soy porque no me atemoriza ni el público ni las cámaras. En contra, no tengo nada. Si al final no lo consigo, continuaré con mis estudios y con el modelaje, porque uno de mis sueños es convertirme en una modelo profesional.

Pero ahora me encomiendo a Dios Todopoderoso para lograr la corona. Mi truco para la gran noche, será mi sonrisa", puntualiza.

Entrevistas por Amparo Aguilera; Art¡culo y Fotografías cortesía de La Prensa